Que re chimba, es lo único que tendría que decir. Y antes
de empezar a escribir esta chimbada quisiera dedicarselo a mi reparcero,
a mi blood brother, al maricón que no pudo estar hoy conmigo compartiendo
esta escena mágica, a Javier. Y todo bien, huevón, que algún
día veremos otro Rock al Parque.
14/10/06
Ya ha terminado otro día más de "extrema convivencia"
en el Simón Bolívar. El 2006 será recordado como
uno de los mejores festivales, sobre todo por ese cierre tan brutal que
hubo. Mientras en el reproductor suena "Beneath the mire" de
Opeth, comenzaré a relatarles como fue mi experiencia hoy, un día
que de verdad, fue del putas.
Llegué a eso de las 2pm al Simoncho, ya había tocado Killcrops
y se presentaba en ese momento Tom Abella. De lejos oía el sonido
de su guitarra. Lamentablemente, no alcanzé a verlo, la entrada
estuvo un tanto demorada, aunque así como los he criticado, hoy
hay que decirlo, no tengo quejas contra la fuerza pública, hicieron
su trabajo de manera correcta y nunca intentaron exceder sus funciones
para con nosotros. Por lo menos de mi parte, no hay queja. La entrada
fue tan rápida como se pudo, y logística también
manejo la situación con relativa facilidad. Será que por
fin se están civilizando los militares??? Sin violencia las cosas
son mas sencillas...
Cuando entré el show de Soulburner ya iba bien adelantado, y solo
alcancé a ver unos 4 temas. En un principio no me gustó
su Death metal, bastante común, pero sus 2 últmos temas
estuvieron bastante agradables.
SO...CARRY ON!!!
La tarde pasaba, y tras Soulburner vino Introspeccion, regalándonos
un poco de Heavy en esa húmeda y calurosa tarde capitalina. Con
alguna pifia de sonido en principio, donde la potente voz de su vocal
no se oyo, la banda logró ganarse un puesto en el exigente gusto
de los asistentes. Su Heavy metal estuvo siempre acompañado por
la voz grandiosa de su frontman (parecida a la de Elkin Ramirez), los
buenos acompañamientos corales y los punteos y rastros progresivos
con el teclado, que nunca paró de sonar. Su estilo es tan parecido
al de Angra, que cuando tocaron el cover Carry On la gente enloqueció
y armó un pogo tremendo. Ahí estuve yo, y poco me duró
la emoción, porque apenas acabó la canción sentí
un punzón en mi codo izquierdo. Hasta ahí me llegaron las
ganas de poguear. Intrsopeccion se portó bastante bien, aunque
por momentos sus canciones se parecían todas con todas. Sin embargo,
fue una gran elección para el festival.
Seguiría Awaken. Eran las 5 de la tarde y las puertas del Simoncho
veían como más gente de negro entraba y entraba. Esta banda
me sorprendió con su gran música, y de por cierto, el sonido
nunca les falló. Su Death Melódico, como ellos mismo lo
explicaron, enloqueció a la gente de entrada con su tema Revolución,
y de ahi para adelante gran cantidad de buenas canciones en las que se
armaban tremendas pataceras. Yo luchaba por no caer con mi brazo herido
en alguna de ellas, pero los intentos eran vanos, más aún
cuando tocan un cover de Pantera y la gente pierde la razón por
completo. También mostraron material de su próximo disco,
que me pareció bastante interesante. Muy bueno estuvo esta banda.
Ingrand entraría en escena, pero yo y mi parchesito estabamos un
poco cansados. Nos encontramos con otra gente y nos fuimos a charlar un
poco más atrás. De verdad no puse mucha atención
a esta banda, pero pude percibir una buena vibra por parte de la gente
que se quedó allá adelante y no cambió de escenario
para ver a Neurosis.
POGOTÁ!!!
Se acercaba las 7 de la noche. Fuimos y saludamos al viejo James y sus
cuatro extraños. El señor, como siempre, un bacán,
y se le agradece el detalle de la pizza. Unos minutos más tarde,
Día de los muertos hizo presencia en el escenario. En un principio
la gente pareció bastante quieta y ofuscada con la música
de esta banda. En cambio, a mí, me pareció tremenda la energía
que emanaba su vocal, un cubano que vacilaba entre hablar español
o inglés, y la banda en general, pues todos se apoderaban de los
micrófonos y manejaban al público. Se demoró una
tres canciones en ganarse a los espectadores, pero lo logró. Su
repertorio se repartió en un principio en canciones suyas, y luego
las sorpresas. Snake land, esa canción que nos recordó a
Agony hace 10 años en el mismo escenario, luego, también
de Agony, Millenium. Al escenario sube el ex bajista de Agony, y actualmente
en TBCB, Carlos Reyes. El mismo bacán con el que compartimos unas
cervezas despues del concierto de Slayer, con la misma sencillez. En una
interpretación tremenda, Millenium fue la gota que rebosó
la copa. Un increíble tema, sin duda. Luego, una canción
en la que la voz estuvo a cargo de Alex Okendo, el de Masacre. También
se presentó la reconocidísima y recordada Pogo-tá,
que, como su nombre lo dice, armo tremendo pogo, memorable. Yo lo veía
desde lejos, y pensaba que los del resto del día habían
sido nada a comparación de este. Al final, otro par de canciones
de Agony, y cuando se despedían ya, salen con un cover de Slayer.
Hell Awaits fue la canción que le dió la despedida a la
banda. Tremenda banda, se lucieron.
Algunos minutos después subió al escenario Koyi-k Uto.
Desafortunadamente, el industrial no es de lo que mas conozco, pero sin
duda, esta banda me llenó todas mis expectativas, y sin duda, la
de todos los espectadores, que no dejaron de cabecear ni un segundo. Con
un frontman que sabía hablarle al público, además
de cantar con tremenda voz, la banda estuvo más que a la altura,
y pasó sin problemas la prueba del día del metal. Me sorprendió
ver a unos venezolanos cantando las canciones de Koyi, en una muestra
clara de que la banda ya ha trascendido las fronteras. Quizás el
momento que más recuerdo, es cuando tocan el cover de Sepultura,
donde la gente enloqueció por completo, y nos perdimos en un solo
canto. Koyi, como la nueva cara del metal en Colombia, esta muy por encima
de otras muchas bandas. Su propuesta tal vez hubiera sido rechazada algunos
años atrás, pero hoy son abanderados de este género
en el país y lo merecen. No por nada fueron los teloneros de Slipknot
un año atrás.
MUSIC FACTORY
El
momento que todos habían estado esperando ya llegaba. Una larga
espera, que yo justifico con el tremendo sonido que mostraron después,
agotaba la paciencia de los espectadores.
Lo digo de una vez, para evitar madrazos después, y comentarios
malintencionados en el foro, no conozco casi nada de Fear Factory, y la
experiencia de hoy era precisamente para eso, para conocer. La primera
vez que lo escuché fue jugando Test Drive 5 en Play Station, y
de ahí en adelante, muy poco de verdad.
Pero bueno, de verdad me arrepiento de no haber escuchado su música
antes. Su presentación fue simplemente monumental. Desde un principio
me hicieron mover la cabeza sin cansancio, y apenas escuché su
música, mis dolores se esfumaron y aplacaron, y mi mente se concentraba
en procesar la música de esta bandota. Algunas gotas empezaron
a caer del cielo, y cuando empieza el segundo tema de la noche (el que
más me gustó) se larga un tremendo aguacero, que a la 1:13
am del siguiente día, momento en el cúal estoy escribiendo
esta mierda, no ha parado. No sé si fue la caída de agua,
pero la gente enloqueció totalmente, y de ahí en adelante
se gozó el espectáculo con todo.
Cabecee y cabecee, hijueputa, sin cansancio porque esta banda mostró
mucho, ese batero era impresionante, tocaba a una velocidad descomunal
y pedaleaba en los bombos como todo un demonio. Y mientras un diluvio
caía, la gente saltaba, se movía incansablemente. Yo moví
esa cabeza unas mil veces por minuto, hasta el punto que unas viejas que
estaban atrás mío murmuraban constantemente "está
trabado" o "que man tan loco" o "apenas empiece lo
rapido enloquece". Pero no había nada que hacer, yo tenía
que rockear.
Su música no paraba, cada vez mas increíble, la voz de su
vocal nos llegaba a todos de una forma impresionante. De lejos ví
un pogo, en el que unas 50 personas participaban. Bastante grande, y tuve
que recorrer desde el ala derecha del parque hasta el centro para meterme.
Con un brazo casi inmóvil, hice lo que pude para enfrentarme a
las otras 49 personas. Fue duro, pero lo logré y me divertí.
El show terminó, dejándonos a todos una tremenda sensación
de satisfacción por haber escuchado lo que se escuchó. Siempre
había reconocido la grandeza de Fear Factory, pero hoy mas que
nunca digo que es una fabrica de increíble música.
Mojado totalmente, con un brazo casi inmóvil, era hora de dirigirse
para la casa. Un combo perro con gaseosa de 1500, obsequio del Chirry,
fue nuestro último plato del día. Un día que sólo
se vive una vez al año. Quién no pudo estar, realmente lo
siento, porque se perdieron de una gran banda. Y para aquellos escépticos
que se creen los metaleros más radicales, donde el industrial no
cabe, les digo que Fear Factory es una de las mejores bandas que han tocado
en nuestro país, y se perdieron la oportunidad de ver una propuesta
musical donde predominó el Death sobre el Industrial.
UN COMENTARIO FINAL
Creo que es hora de agradecer sinceramente al Alcalde del Distrito Capital,
Lucho Garzón, y a su Secretaria de Cultura y Turismo, Martha Zen.
Sin duda, el empeño que le han puesto cada año al evento
ha sido de admirar. Y recordemos que en esta última administración
es que los metaleros, y los rockeros en general, han tenido los mejores
Rock al Parque. Tan sólo recordemos hace un año, o miremos
unas horas atrás, porque este año de verdad estuvo impresionante.
Y así como he criticado cuando toca criticar, hoy lo digo, el alcalde
merece un reconocimiento especial por lo que ha hecho. Y también
se que el próximo año nos van a impresionar con un tremendo
repertorio de bandas.
Alcalde, le aconsejo algunas??? Opeth, King Diamond, White Snake, Iced
Earth, o porque no, Helloween, Judas Priest... hay muchas de donde escoger.
Así que la 1:36 am del 15 de octubre, mientras escucho Arrival
de King Diamond, termino de escribir esta chimbada. Le agradezco a mi
hermano, como siempre con el poder metalero, a su esposa, que aguantó
la memorable jornada sin rezongar, a Francy, que mientras estuvo le puso
todo el empeño, y a Chirry, por sus tenaces comentarios y el perro
caliente.