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Llegaba
por fin ese deseado día. Un 15 de Octubre, sábado,
en un principio bastante soleado, luego, la lluvia se encaprichó
contra la capital latina del rock, esa ciudad que fue tomada por un día
por una mancha negra, esa gran cultura que representa el Metal en Colombia.
Llegamos alrededor de las once y media para encontrarnos con todos los
que íbamos. Llegaron a la cita Javier, el Moty, la novia y Silvana,
todos dispuestos a disfrutar de la gran fiesta del Metal. Luego nos encontramos
con mi hermano y hacíamos fila casi desde las doce del día.
Una clara desorganización policial, combinada con la poca efectividad
del grupo de logística y la ansiedad de la gente originaron un
desorden total en la entrada. La fila no avanzaba para nada, y la lluvia
capitalina comenzó a bajar desde los cerros hasta estrellar nuestros
rostros.
Algo de comida ligera, una coca-cola (la coca-cola más cara que
he comprado en mi vida) era de lo único que disponíamos
para hacer aguante durante toda la tarde. Como les venía diciendo
la desorganización policial originó un caos en la entrada,
era la 1 y ni la mitad de la gente había logrado entrar.
Para todos es sabido que Kraken es una banda que lleva
una cantidad de gente impresionante cada vez que se presenta, sin embargo,
la policía se encargó de molestar a cada quién que
entraba con requisas minuciosas al principio, Kraken trató de demorar
un poco el inicio, pero ya tenían que tocar, y ni la mitad de la
plaza tenía gente. Así que desde la periferia se oyó
los primeros acordes y toda la gente empezó a desesperarse y una
avalancha contra la gente de adelante no se hizo esperar. La lluvia caía
con fuerza, con la cabeza húmeda, la ropa húmeda, solo nos
quedaban las ganas que teníamos de entrar. Bueno, en fin, mucho
había esperado por ver a Kraken con la filarmónica, pero
cuando entre ya casi acababa el show, y apenas empezaba “Hijos del
sur”, así que todos nos cogimos de la mano y corrimos, lo
sentimos como si hubieran sido los acordes de llamada a una guerra, gritando
por esta tierra, combinamos el cansancio de la salida con los primeros
gritos y la respiración agitada por la corrida y pudimos gozar
con la voz de su majestad Elkin Ramírez, que me recibió
con mi canción favorita. Luego, tocaron dos clásicos que
sin duda la gente cantó a toda voz, “No me hables de amor”,
que no contó con ese show para animar a la gente que caracteriza
a esta canción, y la balada del Kraken 4 “Lenguaje de mi
piel” que entonaron todos con las manos en alto y la voz al unísono
(Como dejarla sin una dedicación) Con Javier cantando a toda voz
“Revolución” (Éramos los únicos que nos
la sabíamos) y otro tema que quizás era del próximo
álbum por que no le conocía y no vi a nadie cantándolo,
y para cerrar, algo del Kraken 2, “Después del final”
que sirvió para armar un mini pogo y acabar con el show. Quise
ver más de esta gran banda, pero todo quedo en marquesinas.
La
segunda banda de la noche, SIQ de Ecuador. Yo creó que
pocos sabíamos algo de esta banda (Yo tuve la oportunidad de oír
algo en los preámbulos que se le hicieron a Rock al parque por
la radio) y por eso todos esperaban algo diferente. Con la primera canción
quizás no decepcionaron, pero tampoco encantó. Ya del segundo
tema para allá, la gente comenzó a desesperarse con una
banda que no representa un clásico Metal sino algo mucho mas moderno,
algo al estilo de Alice in Chains, incluso tocaron un cover de ellos.
Pero el público de Rock al parque quería ver algo muy diferente,
y empezaron a gritar “Fuera, Fuera”. En general no pareció
gustar la banda, aunque en lo personal no me pareció mala, pero
quizás no era el público para una banda de este género.
La banda lo hizo bien, y la fuerza como aguantó la embestida del
público fue digna de admirar. Salieron entre algunos aplausos y
muchos abucheos. Lo último que hicieron en escena, el bajista sale
al frente y dice “Aquí en Colombia nunca escucharán
música de este genero, estamos en el 2005, no en los setentas”.
Muy cierto, pero esa propuesta al estilo de Alice in Chains tampoco es
tan moderna como nos la quieren mostrar, es más, ya está
pasado de moda después de la muerte de esta banda. En cambio, la
propuesta de rock de los setentas aún vive con Kraken, por ejemplo.
La tercera banda de la tarde era Head Crusher de Pereira. Ya la había
escuchado y me había parecido bastante buena. Con un Death bastante
profesionalizado se mostraron a un público bastante exigente. Lograron
movilizar a la gente en sendos pogos, Head Crusher impresionó por
su energía en el escenario, por la energía que le transmite
a la gente y como la gente le respondió. Bastante bueno lo que
hizo esta banda en Rock al Parque, luciéndose con todo lo que pudieron.
Que Chimba, Head Crusher, que chimba!!!
Vendrían después los bogotanos de Desecrate.
Más Death colombiano. No diría que decepcionaron, es más,
fueron mejor de lo que esperaba. Había recibido muy malos comentarios
de esta banda y acerca de su clasificación a Rock al Parque, pero
yo creó que esas dudas quedaron saneadas con el buen show que hicieron,
y aunque su música no produjo el desorden de Head Crusher si lograron
pasar.
Bueno,
y ahora vendría uno de los puntos más altos del
festival. Ya había escampado, me corrí más lo que
pude para ver esa gran banda de Power argentino que mucho le debe a Colombia
y que mucho quiere a Colombia. A.N.I.M.A.L. Era el primer gran invitado
internacional del festival y yo tenía que estar allá, cerca
de ellos. Logramos ponernos cerca, pero de nada sirvió por que
apenas sale A.N.I.M.A.L a la escena todos empiezan a saltar y en un instante
estábamos en el lugar opuesto. El primer tema de la noche fue “Combativo”,
que todos cantaron a pesar de ser de lo nuevo. El cielo empezó
a llorar de nuevo, el agua caía y Andrés Giménez
(Si, se escribe con G) decía “Es bueno que llueva, la lluvia
es un buen augurio”. Así que otra vez con la ropa húmeda
y preparado para cantar temas como “Solo por ser indios” o
“Milagro”. “El que no salte es un verdadero maricón”
decía Giménez antes de cada tema, y no creo que hayan habido
muchos, pues todos saltaron siempre, con un gran repertorio que incluyo
una canción dedicada a nosotros, la capital mundial de la mota
(Jeje) “Loco Pro”, quizás una toma desde el cielo hubiera
sido buena, pues es bastante bonito ver las ondas que produce la gente
mientras salta. Lo último, empezamos a pedir a gritos “Cop
Killer”, y la dejaron para el final, para cerrar con lujo. “Esto
que vamos a hacer lo hemos hecho en toda Latinoamérica, pero primero
que todo vamos a hacer un pacto de mutua protección” decía
Giménez, mientras se organizaba un remolino. “Armen un pogo
acá grande y otro al otro lado, el mejor se lleva el premio al
gran aguante colombiano, los otros son unos maricones” y mientras
tanto un riff empezaba a sonar, “COPKILLER!!!” y la rueda
comenzó a funcionar, no dude ni un instante y ahí estaba
metido ya, dando vueltas, cantando este himno, dedicándosela a
todos esos hijueputas tombos que no me permitieron ver a Kraken con su
ineficiencia, mal trato con la gente e ignorancia. “COPKILLER, vos
sos mejor que yo, CopKiller, brutalidad policial” y ese grito que
todos aclamaron con fuerza “Fuck the Police, Fuck the police”.
Todo esto para cerrar con lujo esta gran banda argentina, que aquí
la esperamos para el 2006, AGUANTE A.N.I.M.A.L!!! TE ESPERAMOS CON TODO
TU PODER LATINO!!!
Seguiría
la leyenda del death colombiano, Neurosis que como siempre lleva
gran concurrencia a sus eventos, como siempre guardando toda esa cultura,
mostrándose como siempre con toda su energía. Todos sus
clásicos, que todos cantaban, y muestras de un metal bastante elaborado.
Lo que diga de Neurosis es poco, porque aunque no ha sido banda de mi
gusto, no hay que negarle que posee una claridad musical gigante, que
es una banda bastante aclamada en Colombia, y es un clásico. Que
bien por Neurosis, que aún vive y seguirá viviendo acá
en el corazón de todos los metaleros...
Y
acá viene lo mejor del festival. Había que ponerse
lo más cerca posible, no importaba la falta de aire, no importaban
los empujones, y el Moty y yo teníamos claro que eso era digno
de ver de cerca. Nos corrimos como pudimos, apartando gente, mostrando
la fuerza del Metal, y llegamos a un buen sitio, luego Silvana logró
acomodarse mejor y me ayudó a acercarme a un más. Todo esto
para que??? Para ver a esos locos que con cuatro chelos revolucionaron
el concepto del Heavy Metal. Iniciaron tocando covers de Metallica, pero
su calidad les dio para proseguir con composiciones propias sin bajar
su nivel. Apocalyptica era esa banda que estaba ahí para agotar
las energías. Iniciaron con algo de ellos, para luego seguir con
“Master of Puppets”. Luego, una descarga de Metal impresionante,
entre temas de ellos, los clásicos de Metallica, e incluso, con
un cover de Slayer. Esa energía en escena, nunca hubo necesidad
de voces, pues el público siempre las ponía en los temas
de Metallica, por ejemplo, todos cantando “Enter Sandman”
o “Seek and destroy”. Con el Moty chocábamos las manos,
con Javier me abrazaba, y las niñas estaban que se caían.
Como había llovido todo ese calor comenzó a evaporar el
agua de la ropa y las cabezas, toda esa humedad contribuyó a que
el ambiente fuera pesado y en ocasiones faltara el aire, pero no importó
nada de esto, ellas dos se aguantaron todo ese show de complejidad musical
casi con huevas y lo disfrutaron, de eso si estoy seguro. En resumen,
las melodías salían de esos chelos, todo eso se combinó
con la magia de la situación y con quienes estaban en ese momento
cerca de mi, cayó un hechizo sobre todos los asistentes que disfrutaron
la calidad de los chelos con la profundidad que le daba a la banda la
batería, se creó un sortilegio en la atmósfera, lágrimas
se combinaban con la incredulidad de estar viendo algo real y no algo
macondiano, esa incredulidad de ver a una banda tan grande en el escenario,
con toda esa fuerza, toda esa energía, era eso que solo ocurre
en el País de Macondo, ese hechizo que esos brujos fineses dejaron
sobre nosotros valiéndose tan solo de cuatro chelos y una batería
era adictivo y nadie quería que ese viaje a un mundo irreal terminara.
Todos pedimos “One”, pero tal vez no la tenían preparada
o el tiempo se les había agotado y no pudieron darnos gusto. Fue
algo impresionante, algo increíble, fue eso que solo los elegidos
pueden hacer para transmitirnos la danza de los dioses, eso fue Apocalyptica,
los transmisores de un lenguaje universal a través de la danza
de los dioses, el Metal.
Finalmente
ya llegaba la hora del HardCore, la banda bogotana Ataque en
Contra se ponía en el escenario, e hizo saltar a todos con su propuesta
musical, rápida, poderosa, tenaz, enérgica. Con un mensaje
de repudio total contra la sociedad, con redobles rápidos, demostrando
que sin duda son una banda de respeto en su escena. Los pogos fueron sus
aliados, la gente sus instrumentos y la atmósfera que se vivía
su aliciente. Que bien, Ataque en Contra, mantuviste el buen nivel que
se venía llevando, que bien!
Y
ya para cerrar, la banda que inició con una mezcla de
Hard Core y Punk, y que a través de los años fue evolucionando
hasta lograr un exquisito Trash Metal, posicionándose por años
como lo más influyente de este género junto a Testament,
Megadeth o Anthrax. Pero a Colombia de esta gran banda solo llegó
un integrante original, que se mostró con una camiseta del Che
(No entiendo como se la habrán dejado sacar de EE.UU. sin ponerle
problemas). Mostró una tendencia en esta ocasión hacia el
Hard Core más que hacia el metal, más algunas falencias
en sonido no los dejó mostrarse con todo. Sin embargo, como criticar
a estos músicos de tan gran calidad. Incluso, me molesté
en un principio por que yo en serio solo quería contemplar la banda,
no quería pogo, solo quería ver a esos músicos tan
hijueputas que estaban puestos en escena, y aquellos que empujaban quizás
no lo entendían, sería tal vez la única ocasión
que tendríamos de verlos para desperdiciarlos de esta forma. Se
distinguió por esa energía en la escena, un front-man que
hablaba mucho y pocos entendíamos. Pero como olvidar cuando decía
“Who’s feeling lovely say I!!!...Who’s feeling lolololovelyyyy???!!!”
y cosas por el estilo. Iniciaron con un clásico, aún lo
recuerdo, y a través del show se repartieron la energía
necesaria para tener a un público que en general ya se moría
del cansancio pero que quería ver el show hasta el final. Dijeron
que quizás volvían dentro de un año. “ST-ST-ST-ST”
coreaba la gente. Es una banda clásica, de gran talla, que gran
esfuerzo de los organizadores para traer bandas de este nivel. Esto era
lo que necesitábamos todos los bogotanos luego del fracaso del
año pasado, más empeñados en traer musiquitos de
bajísimo nivel (Léase Julieta Venegas o Molotov) en vez
de haber hecho mella en Brujería. Se nota la influencia de un hombre
como Andrés Durán en la organización, la voz del
Metal en Colombia, esa que nos pegaba las noches de domingo a escuchar
“Metal en Stéreo“ en 88.9 (Increíble, hace algunos
años escuchaba Metal por ahí, ahora lo más pesado
que escucho es a Los Hispanos o al Quirriquiqui en dúo con Farina).
Me pagaron, no no no, Nos pagaron con creces el fiasco del año
pasado con Brujería. Bandas del nivel de A.N.I.M.A.L, Suicidal
o Apocalyptica fueron los invitados a esta gran fiesta, a la fiesta del
metal...
Discutimos un rato con mi hermano acerca de ese gran día, y solo
llegamos a un acuerdo, a sido el mejor Rock al parque de toda la hijueputa
historia. Apocalyptica fue algo impresionante, sin excluir a A.N.I.M.A.L
o a Suicidal que fueron gigantes también sin duda, y sin excluir
tampoco a las bandas colombianas que pusieron la energia.
Gracias a Javier que como siempre es mi compañero de Metal, mi
Blood Brother, el único marica que se atrevió a meterse
conmigo al torbellino, a Silvana que compartió conmigo uno de los
momentos más mágicos que he tenido en mi vida, ver a Apocalyptica
en vivo, estar ahí entre la danza de los dioses conmigo, y al Moty
y a la novia, que pusieron mucha energía. (Si ve, Moty Marica,
le dije que Suicidal y A.N.I.M.A.L. eran unas bandotas) y pude compartir
muchos conceptos del Metal con ellos (Fresco Motiche, solo nos falta ver
Maiden, y quizás Slayer) y a todos ustedes, que leen a este cronista
fracasado y siguen apoyando a esta mierda, y al metal... Voy a sacar una
frase de mi primo César Botero y los muchachos de Agony... “El
Metal aún no muere...tan sólo Agoniza”
Y un fragmento de una vieja canción del viejo Biff de Saxon, que
reza así:
Dream
out, scream out, Jam out, rock out /I hear the guitars screaming in my
head
(rock city, rock city) Play some crazy rock 'n' roll/ Don't stop now,
just give me more
YOU WANT IT... WE GOT IT /YOU WANT IT... WE GOT IT
(Rock City, Rock City)
Yeah!!! Bogotá is Rock City!!!
Su
servidor, Leonardo Gómez Botero...
Escríbeme a la siguiente dirección para alguna historia
sobre Rock al parque 2005 y haz parte de esta realidad. O alguna sugerencia,
duda o madrazo...
leo_fa_777@hotmail.com
QUE CHIMBA!!! METAL IS THE LAW!!! UP THE HAMMERS!!!
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